La lumbalgia, o también dolor de lumbago, se sitúa en la parte inferior de la espalda y que tiene su origen en dicha zona de la columna vertebral , sus músculos, ligamentos o los nervios que se encuentren en dicha zona baja de la espalda.

El lumbago es muy común entre la población, y se calcula que aproximadamente un 70% de la misma padecerá esta dolencia a lo largo de su vida

En determinados casos este porcentaje aumenta muchísimo, como por ejemplo, en aquellos trabajos en los que se ha de levantar peso constantemente y la espalda trabaja más de lo debido.

La mayoría de los casos de lumbago se «curan» de forma natural y sin necesidad de un tratamiento específico, pero se calcula que aproximadamente un 10% de los casos puede volverse una dolencia crónica, es decir, en la que el dolor está constante continuamente e incapacita en distintos grados al paciente.

Las personas más afectadas por el lumbago son aquellas que tienen sobrepeso, que trabajan levantando peso de forma constante y también se ha comprobado que las personas con una elevada estatura (más de 1,81 metros) tienen una mayor predisposición a padecer lumbago en algún momento de su vida.

Lumbalgia

El tabaquismo también es otra de las causas de padecer lumbago. También hay que señalar que un desarrollo insuficiente de la musculatura lumbar y abdominal puede contribuir a la aparición del lumbago, ya que la estructura muscular no tiene la suficiente potencia como para evitar que la zona lumbar trabaje en exceso.

La lumbalgia o lumbago: Qué es

La lumbalgia es el dolor focalizado en la parte baja de la espalda, es decir, la zona que va desde las últimas costillas hasta la zona de los glúteos. La lumbalgia es muy común, tanto en jóvenes como en mayores, debido al gran estrés que padece esta zona y a malas posturas adoptadas durante largos periodos de tiempo.

La lumbalgia es la segunda de pérdida de días de trabajo en España, lo que puede darte una idea de la cantidad de personas que la padecen a diario, pese a que se puede tratar y los índices de éxito son elevados.

Como hemos comentado, la lumbalgia puede aparecer prácticamente en cualquier adulto, aunque cuánto más mayor se es, más posibilidades se tiene de padecerla y puesto que interviene en prácticamente cualquier movimiento que hacemos a lo largo del día (andar, girarnos o levantarnos) es una dolencia muy extendida.

El dolor que se siente con las lumbalgias se produce cuando las raíces nerviosas espinales son comprimidas. Las vertebras, están separadas unas de otras por discos de cartílago que se encargan de impedir que choquen unas con otras amortiguando los golpes. Por el interior de la columna vertebral podemos encontrar la médula espinal, de la cual salen los nervios espinales que se conectan con el resto del cuerpo a través de los espacios que quedan entre las vertebras. Cuando uno de estos nervios espinales se presiona, aparece el dolor

Tipos de lumbalgia

Las lumbalgias se pueden separar en lumbalgias específicas y lumbalgias no específicas.

La lumbalgia específica es en la que se puede conocer la causa de la misma. Esto solo ocurre en un 20% de los pacientes. La lumbalgia específica casi siempre está relacionada con alguna de estas enfermedades:

  • Artritis degenerativa: esta enfermedad degenera el cartílago que cubre las vertebras. Aparece normalmente en personas de edad avanzada, ya que se trata de un desgaste del cartílago por su uso a lo largo de los años. Cuando se desgastan estos cartílagos, las vertebras se acercan más unas a otras y comprimen los nervios espinales provocando dolor en la zona.
  • Osteoporosis: la osteoporosis es una enfermedad de los huesos que reduce la densidad ósea, por lo que será más fácil que se rompan. Las lumbalgias que tienen como causa una osteoporosis son muy dolorosas, ya que una fractura de una vertebra puede causar dolor de espalda crónico al comprimir los nervios espinales.
  • Hernias de disco: los discos en su interior son blandos y gelatinosos. Si a causa de una excesiva presión por parte de las vértebras, un disco se rompe, parte del interior del mismo puede salir al exterior, causando así una hernia. Esta protuberancia (la hernia de disco) causa dolor, ya que comprime e irrita los nervios de la espina dorsal.
  • Estenosis vertebral: es un estrechamiento del canal medular, que contiene la médula espinal dentro de la columna. Suele darse en personas mayores, produciendo un gran dolor lumbar.

La lumbalgia inespecífica afecta al otro 80% de los pacientes.

En este tipo de lumbalgias no se conoce la razón específica del dolor, aunque suele ser un dolor pasajero, provocado por el levantamiento de peso, una incorrecta postura prolongada, el estrés u otros factores psicológicos.

5 tipos de lumbago

  • Mecánico: 90% o más de los casos de lumbago son de tipo mecánico. Es decir, se trata de un problema articular, esguinces o lesiones musculares.
  • Neurogénico: Se produce por hernias y representa el 5% de los casos de lumbago.
  • Inflamatorio: es el 1% de los casos.
  • Causas sistémicas: 1% de los casos. Es el caso de la tuberculosis de columna.
  • Psicogénico: Son aquellos casos en los que el paciente simula el dolor de lumbago para conseguir alguna compensación económica.

Se conoce como lumbago o lumbalgia inespecífica a el dolor lumbar que no está provocado por otra enfermedad subyacente como un cáncer o la osteoporosis.

Se conoce como lumbalgia a la enfermedad que consiste en un dolor intenso en la legión lumbar que puede también estar acompañado de dolor irradiado hacia alguna otra localización. La lumbalgia también suele ser responsable de la limitación de la capacidad de moverse del paciente y en la mayoría de los casos su carácter es inespecífico, teniendo características mecánicas, y siendo conocida por ello como lumbalgia mecánica.

Lumbalgia mecánica

La lumbalgia mecánica se caracteriza por provocar dolor en la parte inferior de la espalda, en los laterales de la misma zona y también en los glúteos. En algunos casos el dolor también puede darse en las piernas. Este tipo de dolor normalmente empeora con el movimiento y remite cuando estamos en reposo

Se estima que entre un 70 u un 80% de las personas pueden padecer en algún momento de su vida dolor lumbar, siendo por ello uno de los motivos más frecuente de visita al médico y la segunda causa de baja laboral en nuestro país. En la mayoría de los casos se trata de un dolor lumbar puntual, pero en aquellos en los que el dolor se extiende más de un mes y medio, estaremos hablando de lumbalgia crónica.

La más frecuente de los distintos tipos de lumbalgia es la lumbalgia inespecífica aguda, teniendo un pronóstico positivos. En este tipo de lumbalgia no se encuentra una causa en más del 80% de los pacientes, pero en más del 90% de los casos se han recuperado en periodos menores a las 6 semanas.

Concretamente, la lumbalgia mecánica es aquella que se da por alteraciones estructurales de la zona, una sobrecarga por un uso excesivo o inadecuado de la musculatura de la espalda, por una postura incorrecta de los distintos elementos que forman la columna vertebral o por una tensión demasiado intensa de los ligamentos y músculos de la zona lumbar.

Aunque las alteraciones estructurales pueden tener una relación directa con el origen y desarrollo de la lumbalgia, no en todos los casos hay una relación directa entre la historia clínica que presenta el paciente y la alteración de cada caso. También puede darse el caso de que la lumbalgia mecánica se desarrolle por alteraciones en la biomecánica, que provoquen un desequilibrio de determinadas estructuras óseas y que acaban por provocar un dolor intenso en la zona.

Por lo tanto, las causas de la lumbalgia mecánica pueden ser alteraciones en la forma en la que nos movemos, desequilibrios en la musculatura o sobrecargas en los músculos o ligamentos que pueden acabar causando una lumbalgia mecánica. Aunque realmente, hay que decir, que en la mayoría de los casos de lumbalgia, la causa es desconocida. Pese a ello, vamos a ver algunas de las causas de la lumbalgia mecánica.

Causas de la lumbalgia mecánica

Entra las causas que se conocen de la lumbalgia mecánica, podemos mencionar el síndrome radicular secundario, también la hernia de disco, la estenosis del canal lumbar, también el síndrome facetario y la lumbalgia mecánica también puede estar causada por la aparición de un tumor o por una fractura en alguna vertebra, aunque estas causas son mucho menos probables.

Mejorar la lumbalgia: recomendaciones

A continuación, puedes seguir alguna de estas recomendaciones para sobrellevar mejor la lumbalgia, aunque es muy recomendable que visites a un especialista para que te realice un correcto diagnóstico.

Un buen comienzo es el de realizar ejercicio normalmente, ya sea salir andar o ir a nadar a la piscina. Excepto las actividades físicas de alto impacto, practicar deporte de forma regular es beneficioso, ya que activa el cuerpo y mejora nuestro estado físico, mejorando el tono muscular.

Evitar posturas forzadas es otra buena recomendación si padeces de lumbalgia. Recuerda mantener una postura erguida al estar sentado frente al ordenador y manden la parte baja de la espalda siempre apoyada.

El colchón sobre el que dormimos también es de vital importancia. Un colchón muy blando no nos ayudará a mejorar de nuestra lumbalgia. Por el contrario, un colchón firme conseguirá que mantengamos una postura sana y la espalda recta mientras descansamos.

Si en tu trabajo tienes que levantar peso, hazlo de forma correcta flexionando siempre las rodillas, hasta que los brazos se encuentren al nivel del objeto que pretendes levantar.

Aunque estas recomendaciones pueden servirte para aliviar la lumbalgia, cada caso es un mundo, por lo que pedir un diagnóstico profesional se antoja imprescindible si realmente quieres acabar con el dolor de espalda.

Cómo evitar el lumbago

Como en muchas dolencias, para evitar el lumbago se pueden tener ciertas actitudes y llevar a cabo ciertas actividades que pueden ayudarnos a evitar que ésta molesta dolencia aparezca.

Es importante levantar peso de forma correcta, es decir, doblando las rodillas y levantando el peso con la espalda recta, en lugar de doblarnos hacia delante y subir todo el peso con la espalda, lo que aumentará enormemente nuestras posibilidades de sufrir lumbago. También es importante conocer nuestros límites y evitar levantar objetos demasiado pesados.

dolor de lumbago

En otro tipo de trabajos, en los que no hay que levantar pesos pero si que hay que pasar muchas horas sentados en la misma posición, como son los trabajos de oficina, es importante mantener una postura correcta y recta, con la espalda apoyada, especialmente en su zona lumbar.

Es importante moverse cada cierto tiempo y realizar sencillos estiramientos para desentumecer la musculatura de la espalda y el cuello. También es importante andar de forma erguida evitando siempre encorvarnos hacia delante.

Las mujeres deben evitar el uso de tacones altos, ya que se ha comprobado que los tacones superiores a 5 cm pueden acarrear diversas complicaciones para la salud, entre las que se encuentre el lumbago.

Y como última recomendación, el llevar una vida activa y deportiva, en la que la musculatura del cuerpo se trabaje es siempre una buena opción, ya que al tener trabajada la zona lumbar y abdominal evitaremos que aparezca el dolor de lumbago.

Lumbalgia, Tratamiento

En la mayoría de los tratamientos para la lumbalgia se suele recomendar dejar de realizar la actividad diaria y cualquier deporte con la intención de dejar descansar unos días a los tejidos afectados por la lumbalgia.

Se recomienda durante solo unos días para aliviar el dolor, pero no deben extenderse demasiado ya que podrían acabar atrofiando o debilitando la musculatura.

El frío local ayuda a reducir la inflamación en la zona además de aliviar el dolor. El frío suele tener un mayor efecto, aunque en algunos pacientes el calor funciona mejor. Se pueden probar ambos y comprobar cual funciona mejor.
Uso de medicamentos

En algunas ocasiones, dependiendo de la gravedad de la lumbalgia, el médico puede recomendar para su tratamiento el uso de medicamentos.

Algunos de estos medicamentos reducen la inflamación de la zona mientras que otros medicamentos intentan reducir la sensación de dolor. Nunca deben tomarse medicamentos de forma unilateral ya que podrían tener efectos secundarios que desconocemos.

Es importante por ello, acudir al médico cuando se noten los síntomas de la lumbalgia para que nos recete (en aquellos casos en los que los necesitemos) los medicamentos adecuados.

Ejercicios específicos para la lumbalgia

Como hemos comentado antes, en la gran mayoría de casos, los ejercicios para fortalecer la musculatura de la parte baja de la espalda están incorporados en casi todos los tratamientos para esta dolencia.

Ya sea de forma autónoma en nuestra casa o con la ayuda de un especialista (fisioterapeuta, quiropráctico o médico) el cuerpo se debe trabajar para acondicionarlo y mejorar la postura con el fin de evitar que aparezcan los dolores de la lumbalgia de nuevo.

Estos ejercicios específicos para la lumbalgia suelen consistir en primer lugar en un acondicionamiento físico del paciente, combinado con unos ejercicios de estiramiento.

Finalmente se trabaja en el fortalecimiento de la musculatura para evitar que la dolencia vuelva a aparecer en la vida del paciente.
Otros ejercicios de bajo impacto

tratamiento para la lumbalgia

En aquellos casos en los que el médico considere que es adecuado, se puede recomendar la práctica de ejercicios que no tengan un alto impacto en la zona de la espalda baja.

Por ejemplo, ejercicios como caminar son muy recomendables para la lumbalgia, ya que al hacerse trabajar esta parte de la espalda se acelera la recuperación de la misma.

Otro ejercicio que el médico puede recomendar es la natación, debido a que es un ejercicio muy completo que apenas tiene impacto en las articulaciones.

Tratamientos para la lumbalgia inespecífica

Los tratamientos para el lumbago o la lumbalgia inespecífica dependen muchísimo del dolor y del paciente, por lo que nunca deben aplicarse los siguientes tratamientos sin la debida supervisión médica.

  • Para aliviar el dolor provocado por el lumbago se recomienda en prácticamente todos los casos el cese de la actividad deportiva durante los primeros días de dolor. De esta forma se reduce la inflamación y se alivia el dolor.
  • Otra forma de aliviar el dolor es aplicar hielo durante las primeras 48 horas para reducir la inflamación y aplicar calor después en periodos no superiores a 15 minutos para aliviar el dolor. El uso de analgésicos también esta recomendado para disminuir el dolor.

A la hora de dormir se puede disminuir el dolor adoptando varias posturas. La primera de ellas es dormir en posición fetal poniendo una almohada entre las rodillas. La segunda postura recomendad es colocar una almohada debajo de las rodillas para rebajar la tensión que se acumula en el lumbago.

Para mejorar del lumbago no es recomendable reposar en cama demasiado tiempo. Se recomienda descansar los primeros días en los que el dolor es más intenso, pero una vez éste se ha aliviado con la aplicación de frio y calor, lo idóneo es mantenerse activo para que la musculatura empiece a trabajar de nuevo, aunque siempre manteniendo una precaución lógica.

Evidentemente, este tipo de actividades han de ser ligeras y nunca incluir levantamiento de pesos ya que afectarían negativamente al lumbago. Una vez pasados los 2 meses de recuperación, se podrá volver a realizar actividad física de forma gradual.

Para empezar de nuevo lo ideal es hacerlo con un entrenamiento ligero, como puede ser pasear o nadar. Con estos ejercicios la musculatura volverá a ponerse en marcha y además se fortalecerá tanto en la espalda como en el abdomen, músculos clave para mantener una postura correcta y evitar que el lumbago vuelva a aparecer.

También son importantes los estiramientos una vez pasado un tiempo suficiente desde la aparición del lumbago. Preferiblemente estos estiramientos deben ser preparados por un fisioterapeuta, ya que es el especialista indicado para conocer el estado de la dolencia en cada paciente.

En aquellos casos en los que el dolor agudo se extienda durante más de unas semanas es imprescindible la visita a un especialista o médico para determinar el verdadero origen del dolor, y es que, como ya hemos comentado, el dolor agudo causado por el lumbago no suele durar más de unos días.

Como siempre, la parte más importante de cualquier tratamiento es la decisión de visitar al especialista adecuado para que sea él el que decida el mejor tratamiento para el lumbago.

Más Artículos Interesantes

La Lumbalgia o Lumbago
5/5 - 9 votos