La esclerodermia se puede definir como un conjunto de enfermedades que se caracterizan por afectar al tejido conectivo del cuerpo. Este tejido conectivo es el encargado de dar soporte a la piel y también a los órganos internos. La enfermedad de la esclerodermia causa un endurecimiento e hinchazón de la piel. Se clasifica como una enfermedad reumática y afecta a una media de 3 de cada 10.000 habitantes y suele aparecer entre las personas de 30 a 50 años. La esclerodermia suele afectar en mayor medida a mujeres.

La esclerodermia es una enfermedad que tiene como característica principal en que la piel se hace más gruesa y más dura. La esclerodermia puede empieza lentamente y puede afectar en primer lugar y sobre todo a las manos, antebrazos, a los pies, la cara y el cuello. En algunas ocasiones también puede afectar a la cara.
Evidentemente, la esclerodermia es visible en las zonas a las que afecta, pero también puede estar afectando a tejidos y órganos sin que sea visible su efecto. Si está afectando a los vasos sanguíneos, se conocerá dicho efecto como el fenómeno de Raynaud.

También puede afectar a los músculos o inflamando los huesos (en las articulaciones), a los intestinos (disfagia), a la función pulmonar como inflamación de alveolos, a la función cardíaca (arritmias) y también puede afectar a los riñones.

La enfermedad de la esclerodermia se caracteriza también por un desarrollo más o menos rápido durante los primeros tres años para extenderse de forma más lenta a partir de dicho momento. El proceso mediante el cual la piel se hace más dura y gruesa tiene como consecuencia que la piel pierda poco a poco sus arrugas así como la pérdida de expresión de la cara. Estos cambios en sí mismos no suelen producir dolor al paciente, pero algunas de las alteraciones que causan así como los cambios en el sistema circulatorio sí que pueden provocar dolor en la zona.

La esclerodermia tiene como principal característica el endurecimiento de la piel al mismo tiempo que la pone tensa, causando dolor e incomodidad. No se conoce la causa de la esclerodermia

Tipos de esclerodermia

La esclerodermia se clasifica principalmente en 2 tipologias: la esclerodermia localizada y sistémica.

  • Esclerodermia localizada: este tipo de esclerodermia solo afecta a la piel, sin verse afectados los órganos, y puede curarse por si sola o con la ayuda de un tratamiento. En otros casos, los peores, puede causar un daño más serio e irreparable.
  • Esclerodermia sistémica: es más grave normalmente, al afectar a la piel, los órganos y otros tejidos.
  • La pleesclerodermia: existe cuando existe el fenómeno de Raynaud, están afectados los vasos sanguíneos del paciente y hay alteraciones de los capilares. También pueden aparecer lesiones isquémicas en los dedos del paciente.
  • Preesclerodermia con forma limitada: con el fenómeno de Raynaud que tiene varios años de evolución. Se ve afectada la piel de las manos y la cara, y también pueden estar afectados los antebrazos. No existe pérdida de capilares, aunque sí que se pueden apreciar capilares grandes.
  • Preesclerodermia con forma difusa: el fenómeno de Raynaud es reciente y la piel del tronco y las extremidades se han visto afectadas por la esclerodermia. Se observa pérdida de capilares.
  • Esclerodermia sine: puede existir o no el fenómeno de Raynaud, la piel no se ve afectada por la enfermedad pero si los órganos internos.

Síntomas de la Esclerodermia

En primer lugar, es importante tener en cuenta que al notar alguno de estos síntomas es importante acudir a la consulta del médico de forma rápida, ya que en los casos de esclerodermia, al igual que en muchas otras enfermedades, el tiempo es un factor clave en las posibilidades de éxito de la esclerodermia. La esclerodermia puede empezar con dolores generalizados por todo el cuerpo, cansancio y malestar así como rigidez. En otros casos los síntomas de la esclerodermia pueden estar causados por una afectación de los órganos internos que a lo largo de los años harán que la piel se vaya haciendo más y más dura.

Normalmente los síntomas de la esclerodermia suelen desarrollarse a partir de los 40 años y suelen repartirse en tres periodos

  1. Los dedos de las manos se hinchan.
  2. En esta segunda fase la piel y las arrugas de la misma desaparecen. Se pierden las expresiones de la cara y la apertura de la boca disminuye.
  3. Por último, se produce un adelgazamiento cutáneo.

esclerodermia

También podemos clasificar la esclerodermia según la parte del cuerpo a la que afecta. Por lo tanto, realizamos la siguiente clasificación:
Esclerodermia localizada: en principio este tipo de esclerodermia y sus síntomas se caracterizan por afectar a las manos y a la cara y en muy raras ocasiones se extiende por el cuerpo.
La esclerodermia sistémica: este tipo de esclerodermia afecta a grandes partes de la piel así como a órganos tales como los pulmones o los riñones. Por lo tanto, la esclerodermia sistémica es una enfermedad grave que necesita de atención médica.

Otros Síntomas de la Esclerodermia

Como hemos comentado anteriormente, la piel es una de las principales afectadas por la esclerodermia, pero vamos a explicar un poco mejor los síntomas de la esclerodermia. El conocido como fenómeno de Raynaud por el cual los dedos de las manos y de los pies pueden volverse azules o blancos. Otro síntoma de la esclerodermia puede ser la pérdida de cabello.
Por la esclerodermia también pueden apreciarse cambios en la piel, tales como el hecho de que la piel se vuelva más clara o más oscura del tono normal de la misma. También puede notarse que las manos, los dedos y los antebrazos están rígidos y tienen tensión. También pueden aparecer llagas en la piel, concretamente en la punta de los dedos, tanto de las manos como de los pies.
Otros síntomas de la esclerodermia son el dolor articular, el entumecimiento en los pies y el dolor localizado en los antebrazos y muñecas. Otros problemas también pueden aparecer, tales como la tos o la dificultad para respirar de forma normal.

Tratamiento de la Esclerodermia

Aunque no existe un tratamiento como tal para la esclerodermia sistémica, durante los últimos años, distintos tratamientos han demostrado su eficacia. Se trata de una enfermedad que debe estudiarse de forma personal en cada caso y en la que el tratamiento debe aplicarse lo antes posible para evitar complicaciones. Debido a las grandes variaciones en la gravedad de la esclerodermia, es especialmente importante el tratamiento personalizado por parte de un especialista en la materia.

  • Tratamiento con fármacos de la Esclerodermia: principalmente se utilizan tres familias de medicamentos para controlar las alteraciones que provoca esta enfermedad. Se trata de fármacos vasodilatadores, anti-fibróticos e inmunosupresores
  • Tratamiento con células madre

Tratamiento diario a seguir por parte del paciente

Además del tratamiento presentado por el médico, el paciente puede seguir unas pautas que pueden ayudar a controlar y curar la esclerodermia. En primer lugar, se tiene que cuidar la piel con hidratación constante y cuidado de las pequeñas heridas así como controlar la exposición al sol.

Se debe evitar el frío y es recomendable el uso de guantes, siendo igual de importante evitar el stress y dejar de fumar (en el caso de los fumadores). También es importante mantener una correcta higiena bucal incluso con la utilización de cremas especiales que deberán ser recomendadas por un médico.

Quizá también te pueda interesar

Esclerodermia: Qué es, Tipos, Síntomas y Tratamiento
4.3/5 - 6 votos