La artrosis es una de las enfermedades que afectan a las articulaciones más comunes tanto en nuestro país como en todo el mundo.

La enfermedad de la artrosis consiste en un desgaste progresivo del cartílago de determinadas articulaciones, siendo las más comunes las de las manos, la articulación de la rodilla, las caderas o la columna vertebral.

Aunque es creencia popular que la artrosis es una enfermedad que afecta solo a la gente mayor, pero no es cierto, ya que cualquiera puede padecer esta enfermedad de las articulaciones.

Lo que sí que es cierto es que la artrosis aumenta conforme se va envejeciendo y es más común que aparezca en mujeres que en hombres. También es más común en personas que están predestinadas genéticamente para ello.

De hecho, aunque muchos de los factores del desarrollo de la enfermedad no se pueden tratar, su aparición y su desarrollo sí que tienen un tratamiento efectivo.

ejercicios para la artrosis

Recomendaciones para la artrosis

En primer lugar, controlar el peso corporal es una buena forma de evitar que aparezca la artrosis, ya que la obesidad es una de las principales causas del desarrollo de esta enfermedad. Acudiendo al médico puedes empezar un programa para perder peso y tener un peso corporal correcto que no sobrecargue las articulaciones de las rodillas o las caderas, por ejemplo. Controlar la dieta es más que suficiente para mantener un peso corporal correcto.

También se puede combinar el uso del calor y del frío, siendo normalmente lo más beneficioso la aplicación del calor. El calor ayuda a relajar la musculatura y a hacer desaparecer el dolor. El frío se tiene que aplicar cuando la artrosis causa inflamación en las articulaciones, ya que éste puede ayudar a que la inflamación disminuya.

recomendaciones para tratar la artrosis

Por otra parte, el uso de distintos tipos de medicación también puede estar recomendado. Los analgésicos, antiinflamatorios o distintos tipos de cremas pueden ayudar a controlar el desarrollo de la artrosis. Es importante que siempre se siga un tratamiento bajo recomendaciones médicas y nunca debes automedicarte.

El control de la postura también es importante, y hay que tener en cuenta que se tienen que evitar los sillones excesivamente hundidos así como las posturas encorvadas. Si a una buena postura le añadimos ejercicio físico controlado, estaremos aumentando la fuerza de nuestros músculos, descargando así de carga a determinadas articulaciones. Los ejercicios que podamos o no practicar dependerán de nuestro caso concreto, por lo que podemos consultar al médico qué deporte se adapta mejor a nosotros, siendo los más comunes el ciclismo, la natación o salir a andar. Pese a lo que se pueda pensar y aunque parezca contradictorio, el reposo también está recomendado para el tratamiento de la artrosis, ya que en las fases de dolor intenso, el reposo ayudará a disminuir dicho dolor.

Mantener una actitud positiva

Pese a toda la sintomatología de la artrosis, esta enfermedad permite llevar una vida personal y familiar completa, y en general no presenta limitaciones muy fuertes a la vida normal. Esto es así en la mayoría de los casos.

En los casos más graves, se puede optar por un tratamiento quirúrgico que normalmente soluciona el problema de la artrosis.

Atrosis de columna

Antes de especificar qué es la artrosis de columna vamos a dejar claro qué es la artrosis.

La artrosis es la enfermedad reumática más frecuente de todas, y no es exclusiva del ser humano, sino que también se puede encontrar en muchísimos mamíferos, de ahí la importancia de la carga genética en las posibilidades de tener artrosis de columna en el futuro.

La artrosis es una enfermedad producida por el desgaste de los cartílagos que amortiguan los huesos facilitando de esta forma el movimiento de las articulaciones.

Se trata de una enfermedad degenerativa y que conforme se va desgastando el cartílago va produciendo más y más dolor si no es tratada correctamente.

La artrosis de columna evidentemente sigue el mismo proceso que la artrosis genérica, produciéndose el desgaste de los discos intervertebrales (en la columna vertebral). El disco intervertebral es una especie de almohadilla que amortigua y permite que la columna sea flexible.

Al desgastarse estos discos las vertebras “chocan” entre sí, produciéndose entonces un dolor intenso y agudo. La artrosis de columna es una dolencia muy común.

Causas de la artrosis de columna

Los estudios científicos han demostrado que las causas de la artrosis de columna son muy variados, teniendo una influencia comprobable factores de índole genética, nutricional, traumática y mecánica.

Como se verá a continuación, la causa más importante de la artrosis de columna es la carga genética con la que nacemos, por lo que la mayoría de las investigaciones van en ese camino; intentar aislar el gen o genes responsables de transmitir de padres a hijos la posibilidad de desarrollar la artrosis de columna.

A continuación mencionamos algunas de las causas
de la artrosis de columna:

  • El sobrepeso: depende del momento en el que se produzca el sobrepeso puede ser más o menos perjudicial. Se ha demostrado que el sobrepeso corporal (hasta 12 kg) puede retrasar la degeneración de los discos intervertebrales. Si el sobrepeso es mayor, los discos pueden desgastarse de manera más intensa y rápida debido a la carga excesiva que tienen que soportar.
  • El tabaco: fumar es perjudicial para el cuerpo humano en conjunto, pero sólo explica el 2% de la degeneración discal.
  • Trabajar con pesos excesivos: la postura al levantar pesos puede afectar de manera importante a la degeneración de los discos intervertebrales. Se estima que entre un 7 y un 10% de los pacientes sufren degeneración discal como consecuencia de haber levantado demasiado peso en el trabajo.
  • Los genes: desgraciadamente, la genética con la que nacemos explica el 61% de los casos de degeneración discal.

Síntomas de la artrosis de columna

La artrosis de columna puede no presentar síntomas, es decir, ser asintomática.

La ausencia de síntomas se da sobre todo en personas jóvenes, ya que no hay que olvidar que la artrosis de columna está presente en 1 de cada 5 jóvenes de 25 años, aunque en la mayoría de los casos no presenta síntoma alguno, ya que la artrosis de columna se desarrolla lentamente y tarda algún tiempo en manifestar los primeros síntomas.

La artrosis de columna, aunque de forma menos frecuente, afecta a los nervios que salen desde la medula espinal y presentar un cuadro de ciática. También puede presentar el llamado “estrechamiento del canal lumbar”.

Tanto la ciática como el estrechamiento del canal lumbar pueden requerir, según el estado de la dolencia, de cirugía como tratamiento.

En otros casos, el principal síntoma de la artrosis de la columna es el dolor intenso en las zonas afectadas, siendo normalmente la parte inferior de la espalda la más afectada.

También pueden presentarse otros síntomas como el hormigueo en la zona de la columna afectada, dificultad de movimientos en esa zona de la columna. Se pueden producir reflejos del dolor en el cuello y la zona lumbar como consecuencia de la artrosis de columna.

Además de la falta de movilidad, se puede producir una rigidez moderada en la zona afectada de la columna, irradiarse el dolor hacia las piernas o adormecimiento de las mismas.

Evidentemente, si se tiene uno de los síntomas mencionados anteriormente lo mejor es ir a visitar a un especialista que pueda diagnosticarle correctamente y poner en marcha el mejor tratamiento con el objeto de controlar el dolor y mejorar su calidad de vida.

Artrosis de rodilla

La artrosis de rodilla es una enfermedad degenerativa que poco a poco va deteriorando los cartílagos de las articulaciones en general y de las rodillas en particular.

Es la enfermedad reumática más frecuente y produce dolor al practicar deporte, al andar (según la gravedad) o al estar de pie.

En este artículo vamos a explicar en qué consiste la artrosis, la artritis y todas sus variaciones reumáticas, junto con los tratamientos y recomendaciones para tener una vida saludable con la que combatir estas enfermedades.

La artrosis de rodilla es una enfermedad que consiste en el deterioro a lo largo del tiempo de los cartílagos de dicha articulación.

De esta forma, cuando se anda o se hace deporte aparece el dolor produciéndose también en algunos casos incapacidad en distintos grados o deformaciones en la rodilla causadas por la artrosis.

Es importante saber que a partir de los 50 años prácticamente todo el mundo muestra síntomas radiológicos de padecer artrosis en mayor o menor grado.

Afortunadamente no todo el mundo que presenta estos síntomas radiológicos desarrolla síntomas físicos como el dolor.

Un buen consejo es reducir la carga que soportan las rodillas en los casos de artrosis de rodilla. La obesidad o las lesiones pueden sobrecargar la articulación provocando una artrosis de rodilla además de dolor en la articulación.

Las causas de la artrosis de rodilla normalmente son de anormalidad de las células que sintetizan los componentes de los cartílagos impidiendo que éstos se formen correctamente. Los esfuerzos físicos considerables además del sobrepeso están considerados como causas principales de la artrosis de rodilla.

Síntomas de la artrosis de rodilla

Además del dolor, las personas que padecen de artrosis de rodilla suelen sufrir un debilitamiento progresivo de los muslos del muslo ya que éstos evitan el movimiento al estar la rodilla en mala situación. La incapacidad para hacer algunos movimientos o para caminar es otro de los síntomas típicos de la artrosis de rodilla.

El síntoma principal, el dolor, se suele presentar después de un tiempo caminando o tras haber estado haciendo deporte. También es muy típico que el dolor aparezca al subir o bajar escaleras o al levantarnos de una silla.

En algunos casos, además del dolor se pueden padecer episodios pasajeros de inflamación en la rodilla.

Diagnóstico de la artrosis de rodilla

Para diagnosticar la artrosis de rodilla debe inspeccionarse la historia clínica del paciente mediante una entrevista personal. Posteriormente se debe hacer una exploración de las articulaciones y la realización de radiografías si fuera necesario.

En algunas ocasiones el médico puede necesitar extraer el líquido articular con el objetivo de analizarlo y comprobar que efectivamente se trata de una artrosis de rodilla.

Esta prueba se realiza sobre todo para descartar una enfermedad articular muy similar en los síntomas producida por cristales microscópicos.

Las artrosis de rodilla no pueden diagnosticarse únicamente mediante el análisis de una radiografía dado que a partir de cierta edad, como hemos comentado, todos presentamos signos de artrosis en las radiografías.

Por ello, es imprescindible realizar una exploración física y una entrevista personal al paciente para efectuar un diagnóstico adecuado.

Tratamiento de la artrosis de rodilla

Un buen tratamiento preventivo para la artrosis de rodilla es mantener un tono muscular correcto y una buena forma física y evitar en todo momento el sobrepeso ya que sobrecarga las articulaciones.

Para mejorar el tono muscular sin castigar la articulación está especialmente recomendada la natación o la bicicleta estática. Es conveniente evitar los deportes de carrera o de salto ya que causan demasiados impactos en las rodillas.

El calor aplicado de forma local puede ayudar a disminuir el dolor y se puede hacer tanto con una bolsa de agua caliente como con una manta eléctrica.

También se puede tratar con algunos medicamentos que pueden ayudar a disminuir la inflamación y el dolor como podrían ser los antiinflamatorios o los analgésicos. El médico tendrá que elegir el tratamiento adecuado para cada caso y puede ser necesario probar varios medicamentos antes de encontrar el indicado.

Otro tratamiento extendido para la artrosis de rodilla son las infiltraciones de corticoides o ácido hialurónico ya que alivian de forma muy eficaz los síntomas de la artrosis.

La artrosis de rodilla evoluciona de forma distinta en cada paciente. Lo normal es que se trate de una enfermedad crónica que va evolucionando de forma lenta pero imparable y que alterna épocas de dolor intenso y punzante con otras épocas en las que apenas se nota el dolor.

En los casos más extremos, el deterioro del cartílago es tan grande que es necesaria la implantación de una prótesis en la rodilla.

Consideraciones previas sobre el tratamiento de la artrosis de rodilla

Cualquier tratamiento en general y en este caso, el tratamiento de la artrosis de rodilla ha de ser personalizado y elaborado por un médico especializado en este tipo de dolencia.

Por lo tanto, aunque aquí se comenten varios tratamientos para la artrosis de rodilla, se ha de tener siempre presente que cualquier tratamiento de artrosis de rodilla ha de ser totalmente personalizado.

Cualquier tratamiento de la artrosis de rodilla, sobre todo si es básico, tiene que instruir al enfermo sobre cómo cuidar sus articulaciones, los ejercicios que tiene que realizar o la dieta a llevar en el caso de necesidad de pérdida de peso.

artrosis de rodilla

Los tratamientos de artrosis de rodilla, generalmente necesitan que el médico combine el uso de medicamentos y de colaboración del paciente en forma de realización de ejercicios o cuidado de la articulación de la rodilla.

Los ejercicios planteados por el médico normalmente intentan fortalecer el músculo del cuádriceps y reducir la carga de peso de la rodilla.

Tratamiento de la artrosis de rodilla con células madre

Tras la confirmación por parte del médico de que el tratamiento de la artrosis con células madre es el adecuado para el paciente, se efectuará un análisis de sangre en primer lugar para comprobar que el paciente se encuentra sano.

Posteriormente, se prepara al paciente (sedación y anestesia local) para la extracción de unos 100 cc aproximadamente de médula ósea. Dicha médula ósea, se trata durante unas semanas para obtener un producto con unos 40 millones de células madre.

El siguiente paso es inyectar el producto comentado anteriormente en la articulación de la rodilla como si de una infiltración se tratara. Se suele recomendar reposo absoluto de la rodilla durante al menos dos días para seguir posteriormente la evolución de su funcionalidad y del dolor.

tratamiendo de artrosis de rodilla

La efectividad del tratamiento de la artrosis de rodilla con células madre es muy elevada, ya que no solo consigue detener el proceso degenerativo que lleva a cabo la artrosis de rodilla sobre los cartílagos de la rodilla, sino que en la mayoría de los casos las células madre han sido capaces de llevar a cabo un proceso regenerativo.

Tratamiento de la artrosis de la rodilla con medicamentos

El uso de corticoides está muy extendido en el tratamiento de la artrosis de rodilla, aunque tenga efectos temporales. Suele utilizarse junto a otro tipo de tratamientos en casos de inflamación crónica.

Por su parte, el ácido hialurónico suele utilizarse para recuperar la viscoelasticidad del líquido sinovial que normalmente desaparece con la artrosis de rodilla. Cuando se inyecta el ácido hialurónico se persigue que la situación de la articulación mejora y evitar de esta forma que los huesos se rocen entre sí con el dolor que ello conlleva.

Además ayuda a mejorar la lubricación de la artiulación y amortigua la carga que recibe la articulación debido a los distintos movimientos a los que se ve sometida.

Por último, los factores plaquetarios de crecimiento son un tratamiento para la artrosis de rodilla que consiste en la extracción de la propia sangre del paciente para su posterior centrifugado y la separación del plasma rico en plaquetas. Posteriormente, este plasma se inyecta directamente en la articulación con el objetivo de que se produzca nuevo cartílago mediante un proceso regenerativo. Se consigue así que el cuerpo acelere su forma de auto reparar los tejidos dañados.

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Como hemos comentado al inicio del post, no existe un tratamiento generalizado para la artrosis de rodilla, sino que dependiendo de la historia y la dolencia de cada individuo, un médico recomendará cual es la mejor opción para obtener los mejores resultados.

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