El dolor de espalda es uno de los dolores más extendidos en el mundo, sino el que más.

El hecho de que los seres humanos podamos mantener una postura erguida y andar sobre dos piernas, obliga a tener la espalda recta, convirtiéndose ésta en una de las partes más importantes de nuestro cuerpo.

Las causas del dolor de espalda pueden ser variadas y causas por variedad de razones.

Es importante distinguir entre un dolor de espalda agudo y un dolor de espalda crónico. Mientras que un dolor de espalda agudo dura poco tiempo (normalmente menos de 6 semanas) y comienza de repente, un dolor crónico se extiende mucho más en el tiempo, siendo mucho más raro que el dolor agudo.

Por qué tengo dolor de espalda

Los dolores de espalda pueden aparecer en cualquier persona, pero hay determinados factores que pueden aumentar las posibilidades de padecer dolor de espalda. A continuación vamos a comentar algunos de estos factores:

  • Hacerse mayor: cuánto más envejecemos, más posibilidades tenemos de sufrir dolor de espalda. A partir de los 30 ya podemos sentir el dolor, agravándose a medida que pasa el tiempo si no se trata correctamente.
  • No cuidar el físico: las personas sedentarias tienen muchísimas más posibilidades de tener dolor de espaldas que las que realizan deporte regularmente. Mejorar la condición física y mantener activa la musculatura de la espalda ayudan a prevenir el dolor de espalda.
  • El sobrepeso: tener sobrepeso afecta a la movilidad del tronco y por tanto al esfuerzo que tenemos que hacer para movernos. Esta sobrecarga causa dolores de espalda que pueden llegar a convertirse en crónicos si no se tratan.
  • La herencia genética: algunos dolores de espalda son causados por enfermedades serias que se heredan de padres a hijos. La espondilitis anquilosante es un ejemplo de enfermedad hereditaria que causa dolores de espalda.
  • Trabajos pesados: algunos trabajos requieren de un fuerte esfuerzo físico. Determinadas posturas son perjudiciales, y más cuando se levanta peso de forma incorrecta. Este maltrato acaba derivando en dolores de espalda.
  • Ser fumador: el tabaco provoca que a nuestro organismo le cueste más transportar los nutrientes por todo el cuerpo. Si los discos vertebrales no reciben los suficientes nutrientes, puede aparecer el dolor de espalda.

Prevenir el dolor de espalda

Una buena forma física puede ayudarnos a prevenir los dolores de espalda. Trabajar los músculos tanto del tren inferior como los de la espalda nos ayudarán a mantener una postura correcta y a no cargar excesivamente de trabajo a los discos vertebrales.

Deportes como la natación están especialmente indicados para prevenir el dolor de espalda, ya que sin ser demasiado agresivos, trabajan muchos músculos al mismo tiempo.

Otra forma de prevenir el dolor de espalda es controlar nuestro peso. Engordar demasiado, como hemos comentado anteriormente, afectará a nuestra salud en general, y a los dolores de espalda en particular.

También es importante mantener los huesos fuertes, por lo que tomar el calcio suficiente y vitamina D de forma diaria está más que recomendado para prevenir los dolores de espalda.

Para prevenir los dolores de espalda también es importante cambiar los hábitos que nos causaron esos mismos dolores de espalda. Me explico, aprender a levantar pesos correctamente y sin sobrecargar la zona lumbar, puede marcar un antes y un después en nuestra calidad de vida.

Otros cambios de hábito como dejar de fumar, empezar a hacer deporte o vigilar la dieta, puede ayudarnos a prevenir futuros dolores de espalda.

Cuando visitar al médico por dolores de espalda

El dolor de espalda es una dolencia tan extendida, que en algunos casos hemos aprendido a convivir con ella.

De hecho, según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el 80% de las personas han sufrido dolor de espalda en algún momento de su vida.

Estos son algunos síntomas por los que debes visitar a un médico de manera urgente:

  • Adormecimiento: Dejar de sentir alguna zona de la espalda puede indicar que los nervios de la zona se estén viendo implicados, por lo que podría tratarse de una dolencia seria. La visita al médico en este caso es obligada.
  • Dolor de espalda con dificultad para orinar, fiebre o adormecimiento de las piernas. Este síntoma puede estar escondiendo algo más que un dolor de espalda.
  • Dolor intenso tras una caída: Después de un traumatismo, la posibilidad de habernos roto un hueso o habernos lesionado de alguna forma es muy grande, por lo que una visita al médico nos dejará claro si solo es un golpe o se trata de algo más grave.

Si te reconoces en alguno de estos casos, te recomiendo que conciertes una visita con tu médico y descartes dolencias más graves.

Aunque suele afectar a personas con edad avanzada, también puede aparecer en edades tempranas aunque es algo más raro. Hay que destacar entre aquellos dolores que sólo se presentan en la propia espalda y aquellos que se extienden hacia alguna extremidad.

Los primeros, normalmente, son dolores producidos por algún mal movimiento o lesión de algún tendón o músculo de la espalda y suelen tener fácil solución mientras que aquellos dolores de espalda que se extiendan hacia alguna articulación pueden ser más graves, ya que seguramente algún nervio esté siendo oprimido o presionado presentándose de este forma el dolor en la articulación pertinente.

Los síntomas de los dolores de espalda, como la rigidez, el dolor o la incapacidad para hacer algún movimiento, muchas veces desaparecen sin llevarse a cabo tratamiento alguno.

Pero en el 60% de los casos, o incluso más, los dolores de espalda regresan pudiendo convertirse en dolores de espalda crónicos, que son aquellos que duran más de 3 meses y son mucho más incapacitantes que los dolores de espalda puntuales.

Los síntomas de estos dolores de espalda suelen ser inespecíficos en la mayoría de casos, siendo algunos de ellos rigidez matutina o debilidad en la zona afectada.

Tipos de dolores de espalda

Dado que la espalda es una parte muy grande y básica en casi cualquier movimiento de los que realizamos a diario hablar de dolores de espalda puede resultar un poco genérico e inexacto, por lo que vamos a describir los distintos tipos de dolor de espalda según la zona en la que se encuentren.

dolor de espalda

  • La cervicalgia: La cervicalgia o dolor en las cervicales de la espalda se sitúa en la parte superior de la espalda, desde la nuca hasta aproximadamente la zona que queda entre los omóplatos. Este dolor de espalda suele aparecer tras alguna lesión o golpe en la zona. Las lesiones pueden producirse tanto por la actividad física o por una mala posición prolongada en el tiempo que produce una lesión en algún músculo o ligamento. Algunas enfermedades también pueden tener como efecto una contractura muscular. Otra dolencia más grave que aparece en la zona de las cervicales es la artrosis en alguna de dichas vértebras, que puede aparecer en aquellas personas que no practiquen ningún deporte y mantengan malas posturas en el trabajo.
  • La dorsalgia: Se encuentra a continuación de la zona de las cervicales. El dolor en la zona dorsal de la espalda suele estar provocado por una extrema rigidez de las vértebras que la conforman, que a su vez provoca una desagradable falta de movilidad en la persona afectada, consiguiendo así que la musculatura de la zona se atrofie y provoque un intenso dolor. Algunas enfermedades más graves que se presentan en la zona dorsal son por ejemplo la escoliosis o las temibles infecciones de columna.
  • La lumbalgia: Se conoce popularmente como lumbago y suele aparecer en personas de edades avanzadas. Se localiza, como su nombre indica, en la zona lumbar y actualmente se desconocen sus causas exactas aunque si que se sabe que malas posturas, movimientos repetitivos e incorrectos o esfuerzos excesivos contribuyen a padece r lumbalgia. En casos más graves, la lumbalgia puede deberse a un desplazamiento o rotura de algún disco intervertebral, lo que puede provocar que el dolor se extienda hacia una de las piernas al haberse presionado alguno de los nervios que van hacia dicha pierna. La lumbalgia es uno de los dolores de espalda que más reposo necesita, ya que cualquier movimiento suele aumentar el dolor en el paciente.
  • Esta es una agrupación de los dolores de espalda según la zona en la que se presenten, pero si te duele la espalda y no mejora con el reposo el mejor consejo que podemos darte es que acudas a un especialista para que diagnostique correctamente tu dolencia y te presente un tratamiento adaptado a tu caso.

La alimentación y el dolor de espalda

Ya son varios los artículos en los que hemos comentado la influencia que tiene un buen estado físico en el desarrollo de dolencias, dolores y enfermedades de la espalda.

Si en la actualidad estas sufriendo de dolor de espalda, tienes que saber que puedes conseguir disminuir o incluso hacer desaparecer dicho dolor de espalda cambiando tu alimentación, con el objetivo de conseguir una alimentación equilibrada.

comida sana para la espalda

De hecho, si controlas tu alimentación y tus hábitos alimenticios, es seguro que controlarás tu peso, evitando sobrecargar demasiado tanto la espalda como otras articulaciones, como las de las rodillas. Si combinamos una buena alimentación con una frecuente actividad física.

Una gran idea que seguro repercutirá positivamente tanto en tu dolor de espalda como en tu estado físico en general es acudir a un especialista (dietista), que pueda proponerte un programa de adelgazamiento, una dieta personalizada así como un plan de ejercicio que se adapte a tu nivel.

Llevar un equilibrio es imprescindible para que notes los resultados de tu dieta, ya que de no ingerir suficientes nutrientes notarás su falta, pero si te excedes puede que no pierdas peso.

Ya que la mayoría de nosotros no tenemos los conocimientos suficientes para poder elaborar una dieta elaborada y adecuada a nuestras necesidades energéticas, se antoja imprescindible acudir a un especialista que pueda balancear correctamente nuestra dieta para que nos aporte todo lo necesario, ni más, ni menos.

Ahora bien, puede que resulte más fácil decirlo que hacerlo, ya que debido a la vida que actualmente llevamos, con todo el estrés, el ajetreo y la falta de tiempo en general, puede hacer que nos dejemos llevar por los platos rápidos de cocinar o directamente precocinados, además de restarnos tiempo para la actividad deportiva.

Una dieta saludable: puntos a tener en cuenta

Lo más importante es vigilar la dieta bajo la supervisión de un profesional. No obstante, puedes empezar vigilando el consumo de azúcar y de bollería industrial. De igual forma,controlar las frituras así como los alimentos con alto contenido en grasa es un gran primer paso.

En el dolor de espalda también puede influir el consumo de alcohol y tabaco, ya que éstos contribuyen a la deshidratación de los distintos tejidos del cuerpo, entre los que se encuentran los discos intervertebrales.

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Además de reducir el consumo de aceites y grasas, debemos dosificar y equilibrar el consumo de proteínas, carbohidratos o de las propias grasas, a lo que debemos añadir vitaminas, fibras y distintos minerales. Para ello, es muy importante incluir en la dieta las frutas, las verduras y las hortalizas.

La mayoría de las personas han experimentado dolor de espalda en algún momento de su vida, siendo el porcentaje aproximado del 80% de la población. Si quieres saber porque te duele la espalda por la mañana al levantarte tienes que hacer una primera clasificación:

  • El dolor de espalda va desapareciendo poco a poco a lo largo del día. En este caso, lo más probable es que se deba a una mala postura mientras duermes, a un mal colchón o a una mala almohada, o a la combinación de los tres.
  • El dolor de espalda es más intenso por las mañanas pero no desaparece a lo largo del día. Seguramente tu dolor de espalda esconda alguna enfermedad grave, como podría ser una hernia de disco o una lumbalgia.

Causas del dolor de espalda de las mañanas

Las causas del dolor de espalda que aparece por las mañanas pueden ser muy variadas y más o menos serias, por lo que debes acudir a un especialista que pueda valorar el alcance y causas de tus dolores y que puede hacerte recomendaciones personalizadas.

Elige bien tu colchón

Como ya comentamos en otro artículo, seguramente no estemos dando la importancia necesaria al colchón sobre el que pasamos unas 8 horas cada día, ¡aproximadamente un tercio de nuestra vida lo pasamos durmiendo!.

Es importante que sepas que no hay un colchón con unas propiedades universales que se adapte perfectamente a la espalda de todos los pacientes, por lo que deberás consultar a un quiropráctico o especialista que pueda aconsejarte qué tipo de colchón se adapta más a tus necesidades, si uno de látex, viscoelástico o uno de muelles.

colchon para la espalda

Elige una buena almohada

A la hora de elegir una almohada que evite que tengamos dolor de espalda y cuello al levantarnos debemos tener en cuenta nuestra postura al dormir. Si normalmente duermes boca arriba, deberás elegir una almohada no demasiado gruesa, que sirva correctamente como soporte para el cuello y la cabeza.

Pero si duermes de lado, la almohada que elijas tendrá que ser más gruesa para evitar que el cuello se apoye en el hombro. El objetivo de la almohada en este caso será que el cuello se mantenga alineado con la espalda mientras dormimos, ni más alto ni más bajo, ya que de esta forma aparecería el dolor de espalda.

Si duermes boca abajo deberías elegir una almohada blanda y fina y con un relleno de plumas o fibras, ya que las personas que suelen dormir boca abajo normalmente abrazan la almohada al hacerlo. Si la almohada tiene este relleno, se podrá adaptar a la forma que se le quiera dar.

Si tu dolor de espalda persiste, es muy importante que acudas a un fisioterapeuta, médico o quiropráctico para que éste pueda tratarte y evitar que el dolor se convierta en un dolor de espalda crónico, que es mucho más difícil de tratar y curar que un dolor de espalda puntual.

Qué es la enfermedad de cola de caballo

La enfermedad de cola de caballo se produce cuando los nervios que se encuentran en la parte más baja de la columna vertebral, su base, se comprimen. Estos nervios son los encargados del funcionamiento de la vejiga, intestinos, órganos reproductores y de las piernas.

Se trata de una enfermedad realmente grave que requiere visita al médico urgente y en la mayoría de los casos cirugía inmediata. De no ser tratada de forma rápida puede causar insensibilidad de cintura para abajo.

La enfermedad de cola de caballo provoca un dolor en la región lumbar que puede extenderse hacia las nalgas acompañado de adormecimiento de la zona así como alteraciones en todas aquellas partes en las que los nervios comprimidos tengan función (vejiga, recto o genitales externos)

La presión que soportan estos nervios debido a esta enfermedad puede causar una pérdida del control de la vejiga o del esfínter anal así como disfunción eréctil en los varones.

Causas de la enfermedad de la cola de caballo

Una de las causas más comunes de esta enfermedad es la rotura de uno de los discos espinales (es el contenido que se encuentra entre los huesos de la columna vertebral). Estos discos espinales tienen una función amortiguadora entre los huesos de la columna.

Cuando uno de estos discos espinales se rompe y sale fuera de la vértebra puede presionar un nervio o grupo de éstos. Cuando el disco que se rompe está en la parte baja de la columna vertebral puede causar la enfermedad de la cola de caballo.

Otras causas de la enfermedad de la cola de caballo son:

  • Aplastamiento de la columna vertebral: cualquier accidente grave o caída que provoque un aplastamiento en dicha zona de la columna vertebral.
  • Una agresión: una causa mucho menos grave de la enfermedad de la cola de caballo podría ser una agresión (disparo o herida causada por arma blanca).
  • La artritis puede causar en algunas ocasiones la enfermedad de la cola de caballo.
  • Complicaciones de un cáncer.

Ttratamiento de la enfermdad de la cola de caballo

Normalmente el principal tratamiento para el síndrome de la cola de caballo es la intervención quirúrgica. Mediante una operación se consigue aliviar la presión sobre los nervios eliminándose de está forma los efectos que dicha compresión estaban causando. Como hemos comentado, se trata de una enfermedad muy grave, por lo que los cirujanos recomiendan una operación dentro de las siguientes 48 horas al inicio de la enfermedad de la cola de caballo.

el dolor de espalda

En aquellos pacientes en los que la enfermedad de cola de caballo haya sido causada por un tumor, la radioterapia puede ser urgente para el tratamiento de la enfermedad de la cola de caballo. En algunas ocasiones también se utilizan tratamientos antibióticos o con corticoides.

Pronóstico tras la intervención quirúrgica

El pronóstico tras la operación de la cola de caballo dependerá del tiempo que haya pasado desde la aparición de la enfermedad y la operación. Si la operación de la enfermedad de la cola de caballo es tardía, puede que la disfunción de la vejiga y el recto se prolonguen en el tiempo.

Si la operación se ha realizado dentro de las primeras 48 horas el pronóstico suele ser muy positivo observándose mejoría en las funciones urinaria y recta en el día o dos días siguientes a la operación, de igual forma que la función sexual en varones.

El dolor lumbar al ir en bicicleta

La práctica del ciclismo, ya sea esporádico o más serio, o incluso profesional, puede acarrear problemas y dolores en la espalda, ya que la postura en la que pedaleamos obliga a la columna vertebral a trabajar en una postura que puede crear tensión y estrés en la espalda, siendo éstas más importantes en la zona lumbar.

Si al hecho de la postura en la que pedaleamos le añadimos una talla de la bicicleta inadecuada a nuestra altura, la tensión y dolor de la espalda seguramente aumente. Además de la propia talla de la bicicleta, otros factores también afectan a la postura en la que practicamos el ciclismo, tales como la posición del sillín, la inclinación del mismo o la altura e inclinación del manillar.

dolor de espalda en bicicleta

Problemas de espalda causados por el ciclismo

Los problemas que el ciclismo puede generar en la espalda no suelen incluir dolencias como las hernias. Es muy improbable que una hernia discal sea causada por la práctica del ciclismo. Normalmente, los problemas de la espalda causados por el ciclismo afectan a los ligamentos de la espalda o a su musculatura, siendo la parte más afectada la lumbar, ya que es la parte de la espalda que mayor presión y peso soporta. Los ciclistas, ya seamos aficionados o profesionales, nos vemos más afectados por dolencias de origen mecánico, es decir, debidas a la postura en la que se practica el ciclismo y no a otras causas comunes en otros deportes de alto impacto.

Hay que tener en cuenta que la postura en la que se practica el ciclismo, sobretodo
en bicicleta de montaña y carretera (menos en bicicleta de paseo, ya que podemos mantenernos erguidos), obliga a que prácticamente todas las vértebras de la columna vertebral alteren en mayor o menor medida su posición natural. Por ello, los músculos que intervienen en el correcto funcionamiento de la columna vertebral y los ligamentos asociados, cambian totalmente la forma en la que trabajan respecto a la postura más común que es estar de pie sobre nuestras dos piernas (bipedestación).

La posición del manillar y el sillín

Como he comentado anteriormente, la posición del manillar y del sillín pueden ser una de las principales causas del dolor lumbar cuando montamos en bici. Si el manillar está demasiado bajo, después de un tiempo prolongado de ruta en bici seguramente estaremos forzando nuestra espalda, ya que causará un sobre-estiramiento de la musculatura de la espalda, apareciendo como consecuencia el dolor de espalda.

Para saber qué posición es la correcta, tienes que sentarte en la bicicleta con los codos flexionados en un ángulo no mayor de 70 grados. Al pedalear, las rodillas deben quedar a una distancia adecuada respecto a los codos.

Por su parte, la altura del sillín también debe ser tenida en cuenta, ya que un sillín demasiado alto o demasiado bajo puede causar igualmente dolor lumbar en particular o dolor de espalda en general, ya que afectará a la altura de los brazos y por lo tanto a la postura de la espalda.

La artrodesis vertebral

La artrodesis vertebral es un tipo de operación quirúrgica en la que se fusionan dos o más huesos de la columna vertebral para evitar que se produzca cualquier tipo de movimiento entre ellos. Dichos huesos, obviamente, son las vértebras. Este tipo de operación quirúrgica dura en torno a 3 o 4 horas.

el dolor de espalda grave

Durante la artrodesis vertebral el paciente estará totalmente dormido, es decir, se el aplicará una anestesia general, para que posteriormente el cirujano pueda realizar una incisión en la zona de la espalda afectada.

Normalmente, el cirujano utilizará un injerto (otro hueso) para poder unir o fusionar los huesos afectados permanentemente. Las técnicas para unir huesos pueden ser diversas, como por ejemplo, colocar tiras del injerto óseo en la parte posterior de la columna o entre las vértebras. Tu cirujano podrá darte una explicación más detallada sobre la forma en la que se unen las vértebras.

El injerto de hueso se puede obtener de distintas partes del cuerpo, siendo las más comunes el hueso pélvico, de un banco de huesos o también puede utilizarse un hueso sintético. En el primer caso, se denomina autoinjerto y en el segundo se conoce como aloinjerto.

Razones por las que realizar una artrodesis vertebral

En la gran mayoría de los casos, la operación de la artrodesis vertebral se lleva a cabo junto a otras operaciones. Se suele llevar a cabo para tratar la estenosis raquídea, la foraminotomía o laminectomía o también puede tener que realizarse tras una discectomía en el cuello.

Una artrodesis vertebral se lleva a cabo cuando el paciente ha padecido una lesión o fractura de huesos en alguna de las vértebras, si padece una debilidad o inestabilidad importante en la columna vertebral debido a algún tipo de infección o tumor en la misma.

También puede ser necesaria en determinados casos de espondilolistesis, que como ya vimos en el blog, es una enfermedad en la que una vértebra se desliza sobre otra. La artrodesis vertebral se utiliza también para tratar curvaturas anormales como pueden ser las que se causan por la escoliosis o la cifosis.

Otra enfermedad que puede requerir de una operación de artrodesis vertebral es la artritis en la columna.

Pronóstico de la artrodesis vertebral

En primer lugar, hay que dejar claro que la artrodesis vertebral puede no ser la solución definitiva para los dolores de espalda crónicos, aunque también hay que señalar que cada caso es distinto, por lo que el único que puede evaluar perfectamente su caso es su médico. Pese a ello, en muchas ocasiones es difícil para los médicos poder predecir los efectos exactos de la operación, dependiendo mucho la recuperación del paciente su estado previo, estado de salud, etc.

ARTRODESIS VERTEBRAL

Aliviar del peso extra a la espalda siempre es una buena opción, por lo que hacer ejercicio y perder peso es una de las mejores recomendaciones para conseguir que el dolor de espalda desaparezca.

La laminectomía

Se conoce como laminectomía a la operación que se lleva a cabo para extirpar la lámina. Una lámina es la parte del hueso que constituye una vértebra en la columna vertebral. De igual forma, una laminectomía también puede llevarse a cabo para extirpar espolones óseos que se encuentren en la columna vertebral. Normalmente, y en la mayoría de los casos, esta operación se lleva a cabo para aliviar la tensión sobre algún nervio de la médula espinal y aliviar de dicha forma diversos síntomas.

Por qué es necesaria una laminectomía

Una laminectomía suele ser necesaria para tratar la estenosis raquídea y durante la operación el cirujano conseguirá más espacio para los nervios extirpando huesos sobrantes así como partes de discos intervertebrales dañados.

El dolor y entumecimiento de las piernas (una o las dos) puede ser una de las razones para llevar a cabo una laminectomía, así como el tener problemas de incontinencia (dificultades para controlar las necesidades básicas). También es común que la estenosis raquídea se manifiesta con mayor intensidad cuando se está de pie o caminando que al estar sentado.

Los riesgos de una laminectomía

En prácticamente todas las operaciones pueden surgir determinadas complicaciones, que pueden variar entre sí dependiendo de la operación en cuestión. Por supuesto, el médico te informará debidamente de todos los riesgos de la operación, que pueden ser: hemorragias, infecciones, aparición de coágulos de sangre, lesiones más o menos graves en la columna vertebral o los riesgos derivados del uso de anestesia durante la operación.

Es importante señalar que las complicaciones en este tipo de operación son cada vez menores, y que el estudio previo por parte del médico es imprescindible para conocer perfectamente al paciente antes de someterlo a una cirugía de este tipo.

Consideraciones después de la laminectomía

Tras la laminectomía se traslada al paciente a la sala de recuperación donde permanecerá en observación el tiempo que se estime oportuno para después ser trasladado a su habitación en el hospital. El tiempo medio de estancia en el hospital para este tipo de operaciones es de un día o dos. En muchas ocasiones el mismo día de la operación el paciente podrá incorporarse y andar, controlando el dolor con los medicamentos recomendados por el médico.

dolor de espalda

Una vez en casa una de las cosas más importantes que deben realizarse por parte del paciente es mantener la zona donde tenga la incisión limpia y seca. Se deben seguir al pie de la letra las indicaciones del médico sobre como bañarse y como realizar las curas que fueran necesarias.

También le recomendará la ingesta de determinados analgésicos para controlar el dolor, siendo muy importante ajustarse a los medicamentos y las dosis exclusivas que el médico haya recetado.

Si durante el proceso de recuperación aparece la fiebre, enrojecimiento o hinchazón en la herida o dolor localizado en dicha zona es muy importante acudir al médico, ya que podría tratarse de una infección que debe ser controlada en el menor tiempo posible.

La hiperlordosis lumbar

Cuando miramos una espalda (columna vertebral) de perfil, podemos apreciar que la misma no es totalmente vertical, sino que tiene una ligera curva hacia delante (esto se llama “cifosis”) en la zona dorsal y otra ligera curva hacia atrás en las zona lumbar y cervical. Cuando hablamos de hiperlordosis se trata de una curvatura aumentada de la curvatura o bien de la zona cervical o bien de la zona lumbar.

La hiperlordosis lumbar tiene lugar cuando el aumento de dicha curvatura es constante y se debe a causas estructurales. Por ejemplo, el cambio de la postura de las mujeres durante los 9 meses del embarazo hacen que la mujer arquee la espalda hacia atrás debido al peso extra, consiguiendo así mantener el equilibrio de forma más fácil. Esta es la llamada hiperlordosis lumbar transitoria. También en las mujeres, el hecho de llevar tacones altos, también parecen (según algunos estudios) forzar a la espalda de las mujeres a mantener una postura hiperlordótica, que puede acarrear otras complicaciones.

En otras ocasiones, la hiperlordosis puede ser un síntoma más de otra enfermedad diferente, por lo que es importante acudir a un médico que pueda identificar la causa real de dicha curvatura en la espalda. Por otra parte, problemas estructurales en las caderas pueden hacer que el individuo afectado desplace su posición natural hacia detrás, y compense dicho hecho girando la zona lumbar hacia detrás.

Causas de la hiperlordosis

Aunque ya hemos avanzado algunas de las causas de la hiperlordosis, vamos a profundizar un poco más en las razones por las que puede aparecer esta dolencia. De hecho, no existe una causa concreta y única por la que aparece la hiperlordosis, sino que se debe a una variedad de ellas. Como hemos comentado, el uso de tacones obliga a la columna a mantener una postura hiperlordótica, por lo que es una de las principales causas de la hiperlordosis. Otra causa, relacionada con la anterior, es la postura en la que nos sentamos. Es muy importante mantener la totalidad de la columna, y sobre todo, la zona lumbar con un apoyo correcto en la silla.

En algunas prácticas deportivas que exigen de posturas muy técnicas y concretas como el baile o el ballet también es común que se den casos de hiperlordosis, debido a que la columna lumbar soporta una gran tensión como consecuencia de éstas.

Otras personas que desarrollan más habitualmente la hiperlordosis son las que son excesivamente sedentarias, ya que la debilidad de la musculatura tanto de los abdominales como de los lumbares pueden agudizar o causar cualquier lesión en la zona lumbar.

De igual forma, la obesidad puede crear un desplazamiento del centro de gravedad hacia delante, hacia la zona abdominal, causando un desequilibrio que tiende a compensarse mediante la aparición de la hiperlordosis. Estas dos causas pueden estar estrechamente relacionadas con la siguiente: la descompensación muscular, que consiste en que una musculatura (la del abdomen o la de la zona lumbar) es más potente que la contraria, por la que se produce un desequilibrio que puede devenir en una hiperlordosis.

Recomendaciones para tener una columna sana

Tener una columna vertebral sana es algo esencial para poder llevar un estilo de vida saludable y poder realizar cualquier actividad sin dificultad alguna. Aquellas personas que padezcan de dolor de espalda (sobre todo si es durante mucho tiempo) suelen tener una peor salud que el resto. De hecho, el padecer de dolor de espalda puede incapacitar al paciente y evitar que pueda trabajar, por lo que además de afectar a su salud en mayor o menor medida, también afectara a sus ingresos.

Las malas posturas son la principal causa de la aparición de dolor en la columna vertebral y la espalda. Hay que tener en cuenta que pasamos muchas horas durmiendo, y que si lo hacemos sobre un colchón inadecuado, podemos estar forzando a nuestra espalda a descansar de mala manera. De igual forma, la postura en el trabajo también es muy importante para evitar la aparición de dolores de espalda y cuello. De hecho, se estima que el 70% de los pacientes sabe que sus dolores de espalda están causados por estar en una mala postura durante tiempos prolongados.

Consejos para tener una columna sana

Vigila tu postura al levantar pesos

Este consejo es especialmente importante si tenemos un trabajo que requiera de esfuerzo físico o en hechos tan normales como levantar las bolsas de la compra o coger a un niño en brazos. Es importante saber que cuando levantamos un peso del suelo debemos hacerlo flexionando las rodillas y manteniendo la espalda recta.

De lo contrario, si giramos la espalda para cargar cualquier peso estaremos haciendo todo el esfuerzo con la musculatura de la espalda en lugar de con las piernas, aumentando así la posibilidad de sufrir de dolores de espalda. Por ello, si nos encontramos ante un peso demasiado grande, será mejor pedir ayuda que intentar levantarlo solos y arriesgarnos a padecer una lesión.

Mantenerse erguido

Encorvarse hacia delante es sumamente perjudicial para la salud de nuestra columna vertebral. Tanto las rodillas como la espalda han de estar rectas, manteniendo el pecho hacia fuera en lugar de encorvarnos hacia delante. El deporte puede ayudar a tener la musculatura de la espalda trabajada, resultándonos más fácil así mantener una postura erguida.

Este consejo es igualmente válido para nuestras horas de trabajo. Mantener la espalda recta sobre el respaldo de la silla y con un buen soporte lumbar nos evitará dolores de espalda. También es importante trabajar con la pantalla en frente de nosotros, sin que tengamos que girar el cuello o la espalda para poder verla.

Duerme correctamente

Como ya hemos avanzado en este artículo, dormir en una buena postura y sobre un colchón de calidad que tenga el soporte suficiente es algo básico para evitar los dolores de espalda y cuello. Dormir de lado con las rodillas dobladas puede ser una buena postura para dormir, y si además añadimos una almohada entre las mismas tendremos una postura prácticamente perfecta ayudando así a mantener las curvas normales de la espalda. De igual forma, consultar a un quiropráctico o fisioterapeuta sobre qué colchón es el más adecuado siempre es una buena opción para evitar los temidos dolores de espalda.

Dolor lumbar, causas

El dolor lumbar es aquel que aparece de forma puntual o de forma crónica en la parte baja de la espalda y que dependiendo de su origen y tipología puede ser más o menos incapacitante. Este dolor puede ser debido a la compresión del nervio ciático, por el sobreesfuerzo de la musculatura de la zona o a causa de un traumatismo puntual, por ejemplo.

De hecho, la mayoría de la población presentará algún dolor lumbar a lo largo de su vida, siendo más común en la población de edad avanzada y en aquellos individuos que tienen un trabajo que requiere de un trabajo específico en el que se levanta pesos o en los que se está en la misma postura indefinidamente.

En la mayoría de casos, el dolor lumbar se vuelve crónico a partir de los 40 años de edad debido al progresivo desgaste de la columna vertebral o acelerado por la aparición de otras enfermedades como puede ser la ciática.

Consejos para evitar el dolor lumbar

A continuación vamos a compartir contigo una serie de consejos que pueden ayudarte a prevenir el dolor lumbar, pero recuerda que ante cualquier molestia, el mejor consejo que te puedo dar es que visites a un profesional que pueda ayudarte a recuperarte del dolor lumbar y a evitar que vuelva a aparecer el dolor lumbar.

  • Evitar la carga de pesos excesivos. El esfuerzo físico excesivo sobre la zona lumbar es una de las principales causas del dolor lumbar o lumbalgia. Levantar de forma correcta los pesos, sin doblar la espalda y flexionando las rodillas, es la principal forma de evitar el dolor lumbar por sobreesfuerzo.
  • Mantenerse activo físicamente. No mantener una vida activa y deportivamente activa es una de las principales causas del dolor de espalda. Prácticamente cualquier actividad deportiva es positiva, ya que ayuda a mantener la musculatura activa en general, y la de la espalda en particular. Es importante consultar a un médico antes de ponerse a practicar cualquier actividad deportiva, ya que dependiendo del deporte de que se trate, puede ser recomendable o no.
  • Evitar el uso de tacones es otra forma de mantener una postura correcta que no comprometa en exceso la estabilidad de la columna. Por ello, andar sobre calzado cómodo evitará la tensión excesiva sobre la zona lumbar.
  • Trabajar en una postura correcta. Si pasas muchas horas frente al ordenador, es importante que mantengas el cuerpo en una posición cómoda y erguida. Tener la pantalla a la altura de los ojos sin que exista la necesidad de mirar arriba o abajo impedirá que sufras de dolor de cuello. Por su parte, trabajar con los dos pies apoyados en el suelo además de con un correcto soporte lumbar evitará que te duela la zona lumbar.
  • Descansa sobre un buen colchón. Dormir sobre una buena superficie, ni muy dura ni muy blanda, y que soporte perfectamente el peso del cuerpo sin deformarse en exceso evitará que suframos de dolor de espalda y dolor lumbar. De hecho, no hay que olvidar que pasamos un tercio del día aproximadamente durmiendo.
  • Evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol. También es importante mantener una dieta sana e hidratarse constantemente, ya que la deshidratación puede favorecer que aparezcan calambres o dolores musculares.
  • Visita regularmente a un fisioterapeuta o quiropráctico. Inevitablemente, el estrés diario consigue que la tensión se acumule en nuestra espalda. Visitar a un profesional para relajar la musculatura siempre es una buena idea.

Patologías relacionadas con el dolor de espalda